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lunes, 27 de junio de 2011

EL TORO NEGRO

Hoy, llegamos sin planearlo a un pequeño restaurante ubicado en el centro histórico, de Santa Marta, en la calle 20 con la cra 3, cerca a la esquina sur este del parque de los novios; al pasar vimos a una joven impecablemente vestida y con una agradable sonrisa; decidimos llegar a almorzar.

Al ingresar había una pequeña sala decorada con muebles tapizados con pieles de cebra y leopardo, un plasma y una pequeña puerta, al fondo el comedor con no mas de 5 mesas bien presentadas, con un vino tinto chileno de centro, 4 copas grandes y dos platos por mesa, una temperatura agradable y una musica muy pertinente, las paredes pintadas de blanco contrastaban con el color café del maderamen y grandes cuadros negros en el piso, en el centro, una pintura mostraba un enorme toro de lidia color azabache.


Pedimos una entrada de lechugas y frutos del mar en vinagre balsámico, el plato fuerte elegido por Geo fue una mero con setas y salsa de camarones, yo elegí unos langostinos crocantes en miel de coco; la presentación era impecable y el sabor extraordinario, no recuerdo haber disfrutado de algo parecido; con un suave y delicioso jugo de mandarina finalicé el tercio.


Samantha nos acompaño, se comportó muy bien y disfrutó de su manjar lacteo.


Delicioso....se los recomiendo.

miércoles, 1 de junio de 2011

KID PAMBELE

Tenia ocho o nueve años cuando escuché hablar de Pambelé, el frenesí y la algarabia que despertaban sus peleas no eran comprendidas del todo para mí, solo sabía que si Pambelé ganaba, la felicidad aparecía en mi entorno.

Antonio Cervantes "Kid Pambelé" nació en San Basilio de Palenque uno de tantos pueblos miserables que hacen parte de la costa Atlántica, con una hermosa historia; cuando los esclavos se rebelaban y huían de sus amos, se refugiaban en sitios llamados Palenques, fortificaciones hechas con empalizadas que convertían en su cuartel.


No se hizo boxeador en Colombia, viajó a Venezuela donde se formó y fué campeón mundial, gracias al trabajo de un empresario y un entrenador Venezolanos.

Era un atleta de los pies a la cabeza debía medir alrededor de 1,80 metros, pesaba 70 Kg, su cuerpo era pura fibra muscular, sus largos brazos mantenían fuera de distancia a cualquier retador que, de acercarse, recibía el castigo de su poderoso "jab"; sus largas piernas le permitían moverse con una enorme facilidad, tenía el biotipo ideal para el deporte que practicaba.


Tengo recuerdos que conservo de esa época el combate contra "Peppermint" Fraser en donde este cae a la lona muchas veces, contra "El Intocable" Nicolino" Locche,  sangrando profusamente por una gran herida en el arco superciliar, esa pelea fue detenida, Nicolino lloraba, pero no había alternativa. Lion Furuyama, un aguerrido Japones que recibio un castigo implacable,  fue a la lona pero resistió estoicamente los 15 asaltos de la época; a cualquier hora del día, gran parte de los Colombianos estaban atentos al desenlace de sus combates.

Tiempo después entendí la importancia de los triunfos de Antonio, hasta ese momento los Colombianos no habíamos ganado nada como país, nuestra estima como nación era ninguna. Pambelé hizo germinar el orgullo patrio que posteriormente fue alimentado por otros deportistas. En 1980 fue escojido para el salon de la fama, único Colombiano que ostenta esa distinción.



Tengo una anecdota con Pambelé, corria el año 1985 estudiaba en Barranquilla caminaba por las calles del Barrio Paraiso cuando se me acercó un hombre humildemente vestido con una mochila al hombro, era Antonio, el otrora glorioso "Kid Pambelé" " "Donde queda la brigada, me preguntó, necesito arreglar mi libreta militar porque conseguí un trabajo". Sentí mucha pena por su situación, fueron muchos los esfuerzos y las oportunidades brindadas a Antonio, pero las drogas habían hecho en él un daño irreparable, amarrando grilletes a sus muñecas y tobillos de los cuales no se liberaría jamás.