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domingo, 25 de junio de 2023

CAUDA PORCINA NEONATALIS: CIEN AÑOS DE SOLEDAD, ARACATACA Y EL VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO

La historia nos seguirá reservando un lugar para acomodar el orgullo de ser compatriotas de Gabriel José de la Concordia García Márquez; independiente de su “agridulce” relación con Colombia posterior al hecho de haberse convertido en una celebridad, su novela insigne no falta en ninguna de las listas de “los 10 libros que hay que leer”; de tal forma que son innumerables las reseñas y análisis hechos en todo el mundo relacionados con su estilo, argumento y personajes desplegados en esta historia a través de cinco generaciones.

El nombre del autor presagiaba su éxito; muy Español, hermoso, sonoro; tal vez explique la inclinación que mostraba García Márquez por hacer uso de nombres resonantes, que vibran poderosamente en la memoria del lector; Úrsula, Amaranta, Petra, Nigromanta, Abrenuncio, Fermina, Gala Plácida, Gerineldo, Tránsito, Bayardo, Wenefrida son algunos de ellos en obras distintas.

Me atrevo a asegurar que esta será una reseña diferente, inusual, intentando mantener el estilo de la excepcional mixtura entre la realidad y el pensamiento mágico, salpimentado con algo de ciencia y literatura médica.

Hay una importante carga de erotismo en esta novela, muchos de sus personajes  desbordan en concupiscencia y carnalidad,  la concomitancia incestuosa es casi una constante, falos enormes, prostitutos, prostitutas, idilios consumados entre  tías y sobrinos, hermana y hermano, primos y primas e incluso intento fallido de un hijo a su madre; irónicamente, José Arcadio, el patriarca fundador de Macondo no muestra ningún interés en las relaciones extramaritales. El desorden lo inicia Pilar Ternera, hermosa morena voluptuosa, libidinosa, que desborda  sensualidad, de pechos firmes, caderas anchas y hermosas piernas que hace una importante contribución a la genealogía que está por desplegarse; se suman Nigromanta, Eréndira (contra su voluntad) y la rumbera  Petra Cotes que repite el concubinato de Pilar Ternera, esta vez con Aureliano José y José Arcadio Segundo. El coronel Aureliano esparce su simiente por todo el litoral, Rebeca y José Arcadio sacuden día y noche los cimientos del pueblo con su desbordada y estruendosa pasión y al final Amaranta Úrsula y su sobrino Aureliano cumplen la profecía fruto de la endogamia: la cola de cerdo de los Buendía; la historia nos muestra ejemplos similares: el prognatismo de los Habsburgo,  la Hemofilia y la Porfiria en la casa Hannover con el tristemente célebre aporte  genético de la Reina Victoria de Inglaterra al Zarévich Aleksey Románov, hijo de Nicolás II.

Hace algunos años, durante el desempeño de mis funciones en Salud Pública en la prevención y detección precoz del Cáncer de cuello uterino producido por el virus del papiloma humano (V.P.H) encontré unas estadísticas preocupantes: la prevalencia de la infección viral en el municipio de Aracataca era del 45%, cifra alarmante si se tiene en cuenta que  el promedio nacional  rondaba el 7%. Que está pasando, me pregunté; como responsable del programa en el Departamento del Magdalena tenía que explicar estas cifras ante las autoridades nacionales.

Y vino a mi memoria la prolífica actividad sexual desplegada por la estirpe de los Buendía, desde finales del siglo XIX, recordaba que había mucho de realidad en esa novela, estaba claro que Macondo se correspondía geográficamente con el actual municipio y muchos de los personajes se correlacionan con sucesos históricos como la guerra de los mil días, la hegemonía conservadora, el arribo de la United Fruit Company, la matanza de las bananeras, la llegada del ferrocarril, la burocracia ineficiente, las rutas y características del  comercio entre otras. Habría alguna relación 200 años después con estas cifras desbordadas? Sería necesario un estudio epidemiológico para descartar esta posibilidad que nos brindaba el realismo mágico?  Si luego de cien años había aparecido una “Cauda porcina neonatalis”, malformación congénita que muy seguramente tenía un patrón de herencia autosómico recesivo, no era descabellada la teoría de un polimorfismo genético, es decir una variación en el genoma de los Buendía, hombres y mujeres,  que favoreciera la infección y el tropismo del virus dos siglos después.

Guardada las proporciones, ya habíamos identificado un par de corregimientos cuya prevalencia en la infección por V.P.H duplicaba el promedio regional, reconociendo factores de riesgo como incremento en el número de negocios dedicados a la diversión y el disfrute de la noche,  la prostitución y  el aumento del dinero circulante. La infección está estrechamente relacionada con la promiscuidad sexual y el no uso de protección.

Nos dimos a la tarea de abordar el fenómeno estadístico; el primer paso era revisar una muestra aleatoria, representativa de todos los exámenes reportados como positivos para infección por VPH: rápidamente encontramos la respuesta: existía un sobre diagnóstico producto de la falta de experiencia, capacitación y supervisión de la funcionaria a cargo; una vez revisada la totalidad de las muestras, encontramos una cifra similar al promedio nacional y por supuesto, todas las conjeturas quedaron sin fundamento científico y fueron a parar al cuarto de Melquiades, al rincón de la magia, del encantamiento, de la ilusión. Por supuesto que era casi seguro que algo parecido iba a resultar luego de la investigación; vale decir que albergo un profundo respeto por todos mis paisanos y paisanas, tengo familia en ese municipio, mi querida abuela, primas y sobrinas.

Al igual que la teoría del íncubo para explicar un repunte en la infección, este pensamiento estaba enmarcado en la ficción y la magia que nos aborda y desborda cuando leemos a este magnífico escritor capaz de transformar nuestro pensamiento, competente como pocos en el arte de transportarnos a un mundo encantado rico en detalles, seductor y fascinante. Hay que adentrarse en el universo de la lectura, descubrir los clásicos de la literatura e interactuar con los escritores contemporáneos para establecer comparaciones y descubrir la verdadera dimensión de su ingenio y capacidad narrativa.

Ya en las postrimerías de su existencia en el mes de Mayo del año 2007 aceptó regresar a su tierra; un tren con tres vagones, restaurado al estilo de los años 40 con bancas reclinables y ventanillas estilo guillotina, arrancó con más de tres horas de retraso y casi 200 funcionarios, burócratas irredimibles que ansiosamente luchaban a brazo partido por  un lugar cerca del Nobel, para obtener una instantánea digital (cuyo ancestro fue el Daguerrotipo) y así alegrar un poco su miserable existencia. En medio del calor sofocante de uno de los meses más calurosos del trópico caribeño, el homenajeado se quejaba por la desorganización del evento y la ineficiencia del estado como si los 80 años que acumulaba le hubieran hecho olvidar que la entropía y el caos gubernamental fueron una constante en todas sus obras y el motivo por el cual el Coronel Aureliano promovió más de 500 revueltas. Pocos años después moriría en ciudad de México rodeado de sus seres queridos.

Inocentemente Yo estaba apostado bajo la escuálida sombra de un frágil trupillo cerca de la línea férrea esperando el paso del Nobel; había llegado con bastante anticipación para no perderme un saludo en primera línea; tres horas después ya cerca del mediodía, luego de que los rayos del sol se filtraran perpendicularmente doblegando el frágil follaje como consecuencia del movimiento del astro rey,  al borde de un golpe de calor, claudiqué en el intento y entendí que la realidad es mucho más fuerte que la magia.

 

domingo, 11 de junio de 2023

ÍNCUBO, EL DEMONIO DE LA NOCHE

 


En una charla relacionada con el impacto que tiene la infección por el virus del papiloma humano en las mujeres, me encontré con una gráfica que me pareció en extremo interesante; como era de esperarse, la prevalencia es muy alta alrededor de los 20-25 años, lo cual se corresponde con el advenimiento de las relaciones sexuales y la historia natural de la enfermedad; pero aparece un segundo pico de menor intensidad en el grupo de 45-54 años para el cual no se ha encontrado una explicación convincente.

Una de las teorías (que, hay que aclarar, tiene una calidad de la evidencia muy baja) hace referencia a “el demonio de la noche”; una vez finalizada la charla, me di a la tarea de investigar un poco al respecto.

Íncubo, el demonio de la noche, es una criatura que hace parte de la mitología de la Europa medieval cristiana, un espíritu maligno que se apodera de los hombres para acosar y tener relaciones sexuales consensuadas o no, con mujeres mientras duermen. Con frecuencia engendraban hijos híbridos  con humanas denominados “Cambiones”, seres desleales que se vendían al mejor postor, y cambiaban de bando sin sonrojarse (como algunos padres de la patria)

El individuo poseído se transforma en un amante excepcional que por razones obvias conoce perfectamente a cada una de sus víctimas, sus fantasías más oscuras, todo lo que las seduce, los halagos soñados, las caricias deseadas, atributos fascinantes que, a diferencia de lo que expresaba M. Kundera, se convierten en una promesa de coito garantizada.


El Íncubo succiona la energía corporal de la víctima para de esta forma hacerse más fuerte; la desventurada por el contrario permanece exhausta, sus instintos han sido saciados y no necesitará el contacto con la húmeda carne durante un tiempo prolongado e incierto; no son pocas las doncellas para las cuales es suficiente y el resto de su existencia  se basta con el recuerdo de esa noche.

Todas lo describen igual, ojos color miel, cuerpo atlético y seductor, voz profunda (tipo Barry White), carismático, de piel tersa, con una sonrisa hermosa y en la mano derecha una pulsera de acero; además un collar con un dije que representa su instinto animal que lo mantiene anclado al reino de los mortales.


El íncubo contemporáneo tiene otras características; recibe un nombre de fantasía, dulce al paladar y la imaginación (aunque es el principal instrumento del demonio llamado Diabetes), cabellera plateada  pero puede estar ausente, piel bronceada; sus manos han sido suavizadas, lustradas por el repetitivo contacto con el dinero, no pocas veces aloja un diseño de sonrisa que contrasta con un perímetro abdominal que dista de los parámetros permitidos por los estándares de la belleza contemporánea. Tiene una gran facilidad de desplazamiento por aire y tierra e invariablemente guarda en su bolsillo una pequeña tarjeta que parece tener poderes infinitos.

De esta forma, los hombres casados, que siguen siendo mayoría, al entrar en la edad madura, más específicamente el decenio 50-60 se convierten en las víctimas preferidas de los despiadados íncubos, los cuales toman su forma corpórea y los conducen  en el arte de la seducción y como estos infames demonios tienen un tropismo fácilmente explicado por el grupo etario femenino 20-25 en donde el VPH reina a discreción, aparece la reinfección en sus respectivas esposas. Hay certeza de que la prosperidad económica de los caballeros es un factor necesario, con una gran fuerza de asociación (factor independiente que llaman) para la elección del maligno, que puede prolongar la edad de los cuerpos seleccionados  para la posesión; séptima, octava y novena décadas incluidas.

La mitología está cargada de sabiduría popular fruto de la experiencia de muchos años; hay que escudriñarla a fondo, penetrar en sus entrañas, llegar hasta los últimos rincones para tratar de encontrar su semejante contemporáneo, su correlativo existencial; otras veces oculta metáforas cargadas de enseñanzas procesadas magistralmente para ser aceptadas por cualquier entendimiento.

Sigo buscando una evidencia de mejor calidad que me explique ese inoportuno e indeseado repunte del ingrato virus…


viernes, 9 de junio de 2023

ENSAYO SOBRE LA CEGUERA

 

En medio de la turbulencia por las grandes transformaciones sociales que acompaña a cada una de las revoluciones industriales vividas desde hace 250 años, hay cosas importantes que resaltar; Colombia se ha comportado de forma ejemplar pese a ser el país más afectado con la crisis migratoria producto de las grandes dificultades que vive Venezuela; se calcula que dos millones de ellos, que en algún momento de la historia fueron nuestros compatriotas, han encontrado refugio en nuestro país.

Más allá de los titulares y las malas noticias amplificadas en los diarios y las redes, que resaltan los eventos trágicos y los delitos (la violación de la ley debe ser castigada independiente de la nacionalidad del infractor) pienso, apoyado en la historia, que nuestro país obtendrá grandes beneficios en el mediano y largo plazo de esta dramática situación; las migraciones han contribuido a las transformaciones sociales en los países receptores, aportando recurso humano capacitado, mano de obra y riqueza cultural; capital social necesario para el progreso y bienestar. Pero la contribución de nuestros vecinos, asentados en nuestro territorio, rara vez es noticia: médicos, ingenieros, empresarios, personal capacitado en idiomas, tecnología, comercio e innovación ha sido incorporado al aparato productivo. Nuestro desafío estará en tramitar de la mejor manera, los conflictos que acompañan esas transformaciones en lo político, económico y social, para   evitar el deterioro de las instituciones y permitir el progreso de todos; hay muchas cosas que mejorar e igual de importante, otras tantas que conservar.

Son muchas las historias dolorosas que nos cuentan amigos del vecino país; hace poco una pareja nos decía que en el último viaje que hicieron encontraron que su propiedad estaba ocupada por desconocidos quienes les impidieron la entrada. Recordé la novela de José Saramago “Ensayo sobre la ceguera” en donde la gente se acomodaba en casas que no les pertenecían ante la incapacidad de distinguir cual era el hogar propio y cual no; cuando por algún motivo, detalle o corazonada el propietario encontraba su casa ocupada por extraños, estos se negaban a abandonarla argumentando no tener a donde ir.

Si mal no recuerdo todo comienza con el conductor de un automóvil que se encuentra esperando el cambio de semáforo, cuando de forma súbita pierde la visión; no puede avanzar, el tráfico se detiene, peatones confundidos, ruidos, pitos y reclamos completan la escena. “Estoy ciego!” por fin exclama el hombre para explicar la situación; rápidamente hace presencia una solidaridad colectiva; el pobre hombre recibe ayuda y un buen samaritano lleva su auto y lo conduce hasta su hogar; el hombre espera la llegada de su esposa y trata de explicarle que súbitamente todo se puso blanco; esta intenta tranquilizarle, le dice que todo pasará, “nadie se queda ciego así nada más”; toma la guía telefónica y consigue una cita de emergencia con un oftalmólogo; este sería el primer miembro del personal sanitario en contraer la ceguera. Sucedió lo mismo en el inicio de la pandemia por Covid-19 en el año 2020; un oftalmólogo fue el primero en dar la alerta de lo que estaba ocurriendo y se convirtió en la primera víctima del personal sanitario.

Que pudo haber pasado? Como explicar la metáfora?

Bien, se me ocurren algunas cosas; en principio, me atrevo a decir que un virus sería el principal sospechoso; el cual se transmitiría por la cercanía, la saliva y cualquier secreción suspendida en el aire al hablar y/o respirar; este virus sería altamente selectivo y mostraría tropismo por las células especializadas de la retina; un receptor de membrana específico que solo se encuentra en la superficie de los conos y bastones permitiría la entrada y replicación del virus ARN perteneciente a la familia Rhabdoviridae, un primo lejano del virus de la rabia (que tiene receptores específicos y moléculas de adhesión en la superficie de las células del sistema nervioso periférico y del sistema nervioso central). Luego de dicha interacción se interrumpe el impulso nervioso y los colores verde, rojo y amarillo, se convierten en blanco. La transformación se produce a nivel molecular con escasa o ninguna respuesta inflamatoria; la evolución le ha permitido no ser reconocido por el sistema inmune, por lo tanto no hay producción de anticuerpos, no hay forma de detectarlo. La unión con la proteína receptora del virus de la ceguera (BVRP) es fuerte pero reversible y por acción de los radicales libres se rompe tiempo después, sin producir lesiones, permitiendo al paciente recuperar el 100% de la visión.

La epidemia avanza rápidamente y por razones que seguramente la genética y la biología evolutiva podrían explicarnos, casi con seguridad una mutación de BVRP, solo la esposa del médico conserva la vista a pesar de estar expuesta y convivir estrechamente con los ciegos. Para no abandonar a su marido, se hace pasar por ciega, ante las autoridades que intentaban controlar la situación. Se convierte entonces en testigo de excepción y contempla en toda su dimensión, la fragilidad de la condición humana, observa cómo se desintegran los valores, la moral y surgen la violencia, la depredación, la explotación y el caos.

Durante la pandemia, se impuso también la lógica Darwiniana, los países a la vanguardia de la ciencia y tecnología aseguraron un suministro de vacunas que excedía varias veces el total de su población; mientras la mayoría de las naciones luchaba angustiosamente para proveerse de manera oportuna; no importa lo que hayamos avanzado, este comportamiento se repetirá ante una situación de vida o muerte, es innato, instintivo.

A medida que la historia se desarrolla, el grupo de ciegos intenta sobrevivir en condiciones cada vez más desesperadas. La humanidad se muestra en su peor faceta, revelando la crueldad y el egoísmo de las personas. Sin embargo, hubo destellos de bondad y solidaridad entre los personajes. También ocurrió durante la pandemia; China, país donde se originó el brote, se mostró muy solidario y envió millones de dosis a países como el nuestro, que de otra forma, no hubiera avanzado lo suficiente. El desempeño del personal sanitario fue encomiable, sufrió el impacto directo y fueron muchos quienes murieron cumpliendo con su deber; colegas y compañeros de trabajo hoy no están con nosotros.

Hay fuertes indicios de que el tiempo entre una pandemia y otra se reducirá sustancialmente; pero la lucha por sobrevivir se llevará a cabo con las mismas armas.