Suele suceder el escuchar con frecuencia cortas historias en donde el "héroe" es el cotterraneo del narrador, el cual a pesar de estar en desventaja, recurre a la picardía, se "avispa" y deja rezagados a sus contrincantes.Había una vez una familia de Alemanes Helmut, Andreas y Nicolas, dueños de una empresa que comercializaba equipos médicos, especialmente opticos, industria en la cual ellos tienen una enorme y bien ganada reputación. Me puse en contacto con Nicolas, el menor de ellos, anteriormente le había comprado algunos equipos de baja complejidad; le comenté que necesitaba un procesador automático de tejidos.
Nosotros, los Latinoamericanos," habitantes del tercer mundo y ya casi del cuarto" decía mi profesor Gerzaín, debemos, para acceder a la tecnología pagar el doble o el triple de su valor, so pretexto de gastos de transporte, importación, etc. pagar el doble e incluso el triple de su valor real, es una lucha increiblemente desigual, dada la gran diferencia que hay en los salarios. El equipo cuesta en su país el equivalente a 12.000 dólares, pero puesto aquí en mi Laboratorio 30.000 "por ser Tu" me dijo. Bien, no esperaba nada diferente.
En poco tiempo cumpliría el plazo para retirar mis ahorros colocados previamente en un CDT, le dije te voy a abonar el 30% del valor para ganar tiempo por favor haz el pedido que en 30 días cuando llegue el equipo, te cancelo el 70% restante. Aceptó, me fuí contento, agradecido con la gentiliza y la seriedad de los Teutones, altos, fornidos, de grandes ojos azules, piel blanqui-rosada y cabellos rubios; tenía la imperiosa necesidad de contar con el procesador a la mayor brevedad posible. Cumplido el tiempo regresé con el resto del dinero, cuando pregunté por el equipo me dijo que aún no lo había encargado porque no había abonado lo suficiente; lo miré a la cara, no lo podía creer, no hice ningún reproche, le entregué el 20% restante.
Cuando me llamó a informarme que lo tenía y que pronto llegaría al Laboratorio pensé en demorar la entrega del resto del dinero, pero no lo hice, le entregué el restante de acuerdo a lo pactado. No hice mas negocios con el Alemán que resultó mas avivato que el mas avispado de los Colombianos.

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