Banzer, Batista, Videla, Stroessner, Pinochet, Somosa, Duvallier, Torrijos, son apellidos familiares que representan ejemplos de las dictaduras que aparecieron (algunas ya estaban) durante el apogeo de la guerra fria, muchas de ellas relacionadas de una u otra manera con la C.I.A. y no pocos de los protagonistas, egresaron de academias y universidades de EU.
Pero el nombre de Rafael Leonidas Trujillo no era conocido para mí; a traves del relato de Vargas-LLosa, pude tener una aproximación y constatar como, sociedades en donde no existe el equilibrio de poderes, son direccionadas hacia la opresión, la injusticia y el despojo de sus valóres mas básicos, incluidos la dignidad, cuando no les llega la muerte.
También permite establecer paralelos con la realidad actual de los países latinoamericanos; desafortunadamente, los gobiernos de Izquierda muestran magros resultados y no pocos han repetido la historia, instaurando dictaduras, eliminando los contrapesos y perpetuándose en el poder: Castro, Chaves, Ortega y Maduro no son precisamente ejemplos de forjadores de democracias vibrantes, respeto de las libertades y progreso.
En Colombia aparece Gustavo Rojas Pinilla en un contexto diferente, no propiamente en sangrientos enfrentamientos típicos del siglo XX; Colombia vivía el periodo mas cruento de la violencia política y había un vacío de poder, el partido liberal reclamaba garantías y no participaba en las elecciones; el 13 de Junio de 1956 como comandante general de las fuerzas armadas asume la presidencia sin ningún tipo de oposición y sin disparar un solo cartucho; cuatro años después La unión de los partidos, la banca, la iglesia, los estudiantes impidió que se perpetuara en el poder. Una versión indica que fue recibido por Héctor Bienvenido Trujillo, uno de los personajes de la novela y hermano de Rafael Leonidas Trujillo en República Dominicana; la otra versión afirma que se exilió en España, donde irónicamente también estaba en calidad de exiliado Laureano Gómez, a quien había derrocado.
El relato atrapa desde las primeras paginas y suscita el deseo de que el dictador pague por sus delitos desde el inicio. Un par de citas me llamaron la atención:
"Sintió en la boca del estómago la acidez que lo acometía cada vez que pensaba en sus hijos, esos exitosos fracasos"... y dos de los tres que se mencionan en la obra tuvieron un final realmente trágico: el temible y voluble Ramfis murió al chocar su Ferrari en España y todo indica que Radames fue asesinado por la mafia Colombiana. Angelita, "La Españolita" aún vive y es escritora, aunque nunca regresó a Quisqueya.
"Se talqueó la cara con prolijidad hasta disimular bajo una nube blanquecina aquella morenez de sus ascendientes, los negros Haitianos que siempre había despreciado en las pieles ajenas y en la suya propia"
"En una de esas miles de sectas evangélicas a las que empujan la locura, la idiotez, la angustia, el miedo"
Seguiré intentando avanzar en "La ciudad y los perros" la mas reconocida de Vargas-Llosa, aunque no he superado las primeras páginas...


No hay comentarios:
Publicar un comentario