En Colombia el primer caso se diagnosticó el 6 de Marzo del 2020; una ciudadana procedente de Milán y en pocos meses se extendió por todo el país; se tomaron medidas efectivas que permitieron prepararse para la embestida y tener como principal objetivo brindar los servicios requeridos por cada paciente de acuerdo al grado de compromiso.
Muchos colegas y amigos cercanos murieron victima de esta epidemia: Dani Montero, residente de Anestesia y quien fuera mi alumno, Raúl Fuentes, contemporaneo de mi padre y quien me enseñó a trabajar cuando era un niño; el "Tigre" Ospino, neurocirujano, Lucho Mendoza pediatra, Juanchín Diazgranados el médico de la cárcel, Pepe luca, viejo conocido desde la época de salud distrital, Migue Granados compañero de algunos semestres en la Norte, Profesores, vecinos. Mi mejor amigo, padrino de mi hijo, colega y compañero de trabajo también nos dejó en este período crítico.
Pero la tercera ola fué implacable! luego sabremos todas las razones, una de las causas fue la percepción de seguiridad que nos dió el inicio de la vacunación, el comercio, desesperado ante la parálisis, se volcó con fuerza y las aglomeraciones no se hicieron esperar, Santa Marta, una ciudad turística, se vió colmada de visitantes ansiosos de recuperar el tiempo perdido; el resultado: el colapso de algunas ciudades que al dia de hoy está siendo solventado por el sistema, distribuyendo los pacientes en unidades de cuidados intensivos disponibles en cualquiera de las clínicas u hospitales del país.
Un concepto muy personal tiene que ver con el adecuado manejo que el gobierno ha dado a la pandemia, se asesoró con recurso humano altamente capacitado y se desmarcó rápidamente de individuos ávidos de figuración que actuaban como filibusteros de las acciones recomendadas por los científicos de vanguardia. Colombia eligió la seguridad, el gasto inteligente de los recursos (escasos por definición como lo plantea Alejandro Gaviria) y en compañía de los entes de control cortaron de raíz con acciones ejemplarizantes los primeros brotes de corrupción. La percepción es la de un manejo claro, transparente y eficiente de los recursos. Las ayudas económicas han llegado a los mas necesitados y parte importante de la pequeña y mediana empresa ha recibido apoyo económico.
Mención especial para el plan de vacunación, también el país se decantó por la ortodoxia y estableció un orden de prioridades del cual me sentí orgulloso; con algunas excepciones como era de esperarse, se han respetado los turnos; los abuelitos y el personal de salud, ya están vacunados al día de hoy; los pocos que faltan corresponden a quienes decidieron no vacunarse, a los que tienen temor y aquellos que les ha faltado una mínima gestión para hacerlo.
Estaremos evaluando y analizando, Dios mediante, los cambios que traerá esta pandemia para nuestra sociedad.
Que nuestras convicciones religiosas brinden sosiego a las almas atribuladas y la ciencia pueda sanar los cuerpos afectados en este difícil y doloroso trance.


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