Powered By Blogger

lunes, 27 de junio de 2022

CAPITAL HUMANO Y DESARROLLO ECONOMICO DE SANTA MARTA Y EL MAGDALENA

La información que registro a continuación, está basada en el libro "Empresarios del Caribe Colombiano: Historia económica y empresarial del Magdalena Grande y del Bajo Magdalena 1870-1930 escrita por el Doctor Joaquin Viloria, Magister en planificación y administración del desarrollo regional de la Universidad de los Andes.
"En el Departamento del Magdalena, la familia De Mier se destacó en los negocios por encima de sus competidores al tener presencia en diferentes actividades económicas bien como pioneros, bien como competidores duros. El estudio de los De Mier viene a llenar un vacío que en la historia empresarial existía para sus actividades en el Magdalena Grande y en la costa Caribe en general.
Joaquín y Manuel Julián De Mier fueron los empresarios mas prósperos de Santa Marta durante gran parte del siglo XIX, con interés en actividades diversificadas como la agricultura, las importaciones, la navegación marítima y fluvial, el ferrocarril, los bienes inmuebles o la fabricación de ron. Sus redes familiares y comerciales les ayudaron para extender sus negocios a diferentes ciudades Colombianas y del exterior.

Al morir Manuel Julián (foto) en Agosto de 1896, dejó en herencia a sus hijos Joaquín e Isabel de Mier Diaz Granados las haciendas Papare, Garabulla y Toribio. En su testamento le pide a sus herederos "Que entre ellos no haya la menor desavenencia por intereses, pues no dejo de sentir pena al solo recuerdo de que pudiera haberla, por lo mismo doy a esta cláusula la forma de prevención paternal, aunque confío en la obediencia que siempre me han prestado" 
Es que Manuel Julián había vivido algunos sinsabores con sus hermanos por la forma como reconcentró en pocos años la fortuna de su padre.


Éxodo de Samarios en la segunda mitad del siglo XIX


A finales de la década de 1860 las actividades comerciales de Santa Marta se empezaron a desacelerar y en la década siguiente la élite samaria empezó a dejar la ciudad para trasladarse a Barranquilla, Bogotá y otras ciudades mas prósperas. Estas migraciones se presentaron por dos razones fundamentales: primero, las continuas guerras territoriales en el Magdalena y segundo la construcción del ferrocarril Barranquilla-Sabanilla que dinamizó en forma inusitada el comercio exterior por esta zona del país.
Durante gran parte del siglo XIX el estado del Magdalena se caracterizó por una alta inestabilidad política y por continuas revoluciones partidistas. La mayoría de estos levantamientos se fraguaba en Ciénaga población ubicada a 30 km al sur de Santa Marta, por lo que recibió el poco honroso título de "La belicosa"
Estos levantamientos armados destruían el escaso capital representado en infraestructura, ganado, barcos a vapor y mercancías. En 1867 el general Joaquín Riascos, Presidente del estado soberano del Magdalena, se lamentaba por la suerte de su territorio. "En la situación en la que hoy se encuentra el Magdalena, sin riqueza, abatida, sin industria y empobrecidos y desmoralizados, los pueblos con continuas y prolongadas luchas, solo la paz puede levantarlo de su postración y conducirlo a la prosperidad"
Estado del Magdalena

El General Joaquín Riascos fue víctima y protagonista de la violencia desenfrenada que vivió el Magdalena en esa época. En Febrero de 1844 su padre fue fusilado en Cíenaga al ser acusado de planear una conspiración contra el gobierno del Estado del Magdalena. En la revolución de 1860, Santa Marta fue asediada durante 21 días entre Noviembre y Diciembre de ese año: "Causa horror recordar no mas aquel hecho de armas fratricidas, en que se peleó tantos días dentro de la ciudad, de calle a calle y de casa a casa, hasta quedar aquella destruída y evacuada por los defensores. Con razón un historiador Samario afirmó que esta guerra fue el inicio de la primera época de ruina vivida por Santa Marta durante el siglo XIX.
Los levantamientos armados continuaron, siendo uno de los mas dramáticos el de 1875. En ese año se dieron fuertes enfrentamientos armados entre los partidarios presidenciales de Rafael Núñez y Aquileo Parra. En efecto, algunos integrantes del liberalismo radical que apoyaban la candidatura de Parra se sublevaron contra el gobierno del General Riascos, Presidente del Estado soberano del Magdalena. El General marchó a Riohacha y a la provincia de Padilla para enfrentar a las tropas anti-Nuñistas comandadas por el General Felipe Arias, y cuando se dirigía con sus soldados a San Juan del Cesar, cayó abatido en una emboscada; además ese 8 de Agosto murieron cerca de 350 combatientes oriundos en su mayoría de Ciénaga y su área de influencia.
Con la muerte de Riascos se desató una persecución política a sus seguidores en Ciénaga y Pueblo Viejo, como la ocurrida contra la familia del presbítero Pedro María Revollo y decenas de familias mas, que buscaron refugio en poblaciones vecinas como Santa Marta y Barranquilla.

A las anteriores revoluciones hay que sumar otros eventos que afectaron la estabilidad política y económica del Estado del Magdalena en la segunda mitad del siglo XIX, hechos que contribuyeron a la decadencia comercial de Santa Marta y a la emigración de sus gentes; primero salieron los comerciantes y sus empleados, luego los artesanos y por último la población mas humilde en busca de oportunidades de trabajo.
El otro factor determinante fue la inauguración del ferrocarril Barranquilla-Sabanilla (foto) en 1871, que dinamizó el comercio exterior por esa ciudad, convirtiendola desde ese momento en el principal puerto Colombiano.

La aduana de Santa Marta tuvo mayores recaudos que sus similares de Sabanilla y Cartagena entre los años 1855-1871, pero ya al año siguiente Sabanilla triplicó los recaudos de Santa Marta. Por su parte, los empresarios de Santa Marta no lograron financiar la construcción de un canal a través de la ciénaga Grande para empalmar con el Rio Magdalena.

El Ferrocarril Barranquilla-Sabanilla impulsó el crecimiento del comercio por esta zona portuaria, lo que aceleró el flujo migratorio hacia Barranquilla de un número considerable de familias Samarias, Cartageneras , Ocañeras y de otras regiones del país, así como comerciantes extranjeros. Sobre el flujo migratorio de Samarios a otras ciudades del país y del exterior en 1890 escribió Camacho Roldán:

“Luchando constantemente contra las ventajas que la protección oficial ha

concedido siempre a Cartagena, Santa Marta ha tenido algunos de los más

activos e inteligentes comerciantes del país: los señores [De] Mier, Abellos,

Cataños, Díaz Granados, Vengoecheas, Fergusson, Nogueras, Simmonds y

otros, quienes sucesivamente, con pocas excepciones, se han visto obligados

a buscar teatro para sus trabajos en otros lugares. Gran parte de la población

samaria se ha dispersado, principalmente a París, a Barranquilla y a Bogotá;

pero es fácil reconocerlos en dondequiera por su actividad en el comercio, la

 buena letra y las aptitudes especiales para la contabilidad.”

El mismo camino tomó el empresario Carl H. Simmonds y su familia. Simmonds llegó a las Islas del Caribe a los 20 años y allí se casó con la también alemana Rosa Simmonds. Hacia 1848 se radicó en Santa Marta, en donde fundó empresas de diversa índole: comercio, agricultura, navegación y comisiones, entre otras actividades. Se desplazaba a ciudades como Barranquilla, Carmén de Bolivar, Cartagena y las Islas del Caribe, para concretar sus negocios. Es así como en 1854 aparece como apoderado en santa Marta de varios comerciantes radicados en la isla de saint Thomas. Para esta época Simmonds fue nombrado Cónsul de Hamburgo en Santa Marta.

Este empresario también incursiono en el negocio del tabaco y la navegación a vapor. Con Pedro Fergusson, Jacobo Henriquez, José María Vieco y otros comerciantes Samarios y Cienagueros se propusieron cultivar unas cien hectareas de tabaco en cercanías de Ciénaga. Años después estos terrenos fueron cedidos or Simmonds a sus hijos: Mauricio, César, Theodor, Shara, Öscar y Julia.

En 1862 Simmonds tenía la segunda fortuna mas grande de Santa Marta; este comerciante junto a su esposa y su hijo Mauricio, negociaron fincas, barcos y casas en Santa Marta, Ciénaga y Barranquilla entre 1854 y 1883. Con el empresario José alzamora Herrera conformó la casa comercial Simmonds & Alzamora, cuyas actividades se desarrollaron entre 1871 y 1876.

Destacados miembros de las familias Obregón, Vengoechea, Noguera, Abello, Alzamora, y De Mier, para solo citar algunos casos, dejaron su natal Santa Marta durante la segunda mitad del siglo XIX, para establecerse en Barranquilla, Bogotá o algunas ciudades Europeas, que les ofrecían mejores alternativas para su inversión. La decadencia comercial de Santa Marta trajo como consecuencia no solo la fuga de cerebros y de capitales, sino además la ruina de la ciudad.

Uno de los hechos que comfirmó lo anterior fue el cierre del consulado de EU en 1883, convirtiendose Santa Marta en una simple agencia comercial. Para la década de 1880 la ciudad se encontraba arruidada y desolada. Actividades económicas como la agricultura, la ganadería o el comercio estaban diezmadas. No había industrias, hoteles, zapaterías o peluquerías, solo seis tiendas, un almacén, una farmacia, una imprenta y una sastrería.

El primer auge comercial de Santa Marta entre 1840 y 1870 no generó suficiente encadenamiento con otros sectores como la agricultura, la ganadería, el sector fininciero o las pequeñas industrias. La economía de Santa Marta estaba especializada en el comercio exterior, pero esa actividad no logró consolidar un amplio mercado interno o un mercado de trabajo local; así las cosas, una vez decayó el comercio exterior, su economía entró en crisis y sus empresarios emigraron.

Complementario a lo anterior, sus militares y dirigentes políticos, quienes en su mayoría eran los mismos, siempre estaban ocupados sofocando o preparando una nueva revuelta política, por lo que les quedaba poco tiempo para pensar en la prosperidad. Los anteriores problemas frustraron la posibilidad de consolidar a Santa Marta como un dinámico centro de negocios en la región caribe, posición que entró a ocupar Barranquilla desde 1870.

En Enero de 1881 se constituyó en Santa Marta la Compañía de Vapores, con el objeto de cubrir la ruta Santa Marta-Barranquilla por la vía de los caños y las ciénagas que comunicaban esas dos ciudades. la Compañía quedaba en libertad de establecer la ruta Santa Marta-Riohacha si la demenda así lo exigía. El capital fue de 2500 pesos representados por cien acciones de 250 pesos cada uno. Los principales accionistas fueron los Samarios: Manuel Julián De Mier, Alejandro Echeverria, José Alzamora y el Inglés Robert Joy.

El negocio de la navegación a vapor trajo la atención de muchos empresarios durante el siglo XIX, entre ellos los alemanes Juan Elbers, Adolf Held y Luis Giesken, el Inglés Robert Joy los Samarios Manuel Julian De Mier, el Antioqueño Francisco Montoya y otros comerciantes. Estos empresarios no solo aprovecharon los subsidios entregados por diferentes gobiernos, sinó además dinamizaron las exportaciones de tabaco y café, así como las importaciones de productos Europeos.

La construcción de los primeros ferrocarriles en colombia se hizo mediante concesiones privadas; eran pequeños, sin tramos  de conexión que no formaban un sistema ferroviario, siendo su propósito unir una ciudad o región con el rio Magdalena. Aunque los primeros tramos se hicieron durante el periodo del liberalismo radical, fue durante la primera administración de Rafaél Nuñez(1880-1882) cuando se iniciaron múltiples proyectos ferroviarios como los tramos Girardot-Bogotá, Salgar-Bogotá, Santa Marta- Rio Magdalena, Cúcuta-Zulia, La Dorada, Puerto Wilches-Bucaramanga, Calamar-Cartagena y Bogotá hacia el norte de la Sabana. En 1885 se habían construido 300 km de ferrocarril y en 1899, al estallar la guerra de los mil días, estos habían llegado a 500 km.


Durante el quinquenio de Reyes, de nuevo se activó la construcción de ferrocarriles o la reconstrucción de las líneas destruídas durante la última guerra (como la de Buenaventura-Cali), se empalmó la línea Girardot con el trén de la sabana, Honda-Ambalema, Bogotá-Zipaquirá, Bogotá hacia el sur, Cáuca, Santa Marta-Fundación (foto) y Medellín-Amagá. En 1914 se habían construido 1.200 km de ferrocarril, hasta llegar a 2.700 en 1930.

A partir de la década de 1870, Barranquilla se convirtió en la ciudad de mayor población en el caribe Colombiano, el puerto y aduana mas dinámica del país y una economía en constante crecimiento hasta la década de 1930. su sistema productivo tenía como base una pequeña y mediana empresa familiar en la que sus empresarios articularon una intrincada red de negocios alrededor de la comercilización de tabaco, importación de productos Européos, y Estaudinenses, empresas de navegación a vapor, transporte aéreo, bancos y casas de comercio con presencia en otra ciudades del caribe Colombiano y a lo largo del rio Magdalena.


viernes, 24 de junio de 2022

EL FERROCARRIL DEL MAGDALENA

Recurro al Doctor Joaquín Viloria De la Hoz para tratar un tema apasionante que marcó el sendero del desarrollo de la región caribe y que creí necesario antes de abordar lo relacionado con el impacto de la United Fruit Company en la región Caribe Colombiana.
El Doctor Villoria es Economista de la Universidad Externado de Colombia. Magister en desarrollo regional de la Universidad de los Andes, Magister en políticas públicas de la Universidad de Chile. Doctor en Historia de la Universidad  Autónoma de Puebla,  México. Realizó un posdoctorado en la UNAM. Se desempeña como gerente del centro cultural del Banco de la República en Santa Marta y profesor catedrático de la Universidad del Magdalena. Tiene una amplia producción bibliográfica en las líneas de investigación de historia económica y empresarial y en economía regional del Caribe Colombiano.

También encontré valiosa información en el ensayo del Historiador Maurice Brungart, Profesor emérito de la Universidad Loyola en New Orleans, publicado por La Universidad Nacional de Colombia.

"La primera vez que se planteó la idea de construir un ferrocarril en Santa Marta fue en 1848, pero apenas en 1872, un año después de que entrara en funcionamiento el ferrocarril de Barranquilla a Sabanilla, el proyecto empezó a contar con el apoyo de varios comerciantes locales. En ese año un grupo de empresarios de Santa Marta conformaron en Bogotá la Sociedad Patriótica del Magdalena, cuyo objetivo central fue impulsar la construcción del ferrocarril entre Santa Marta y el rio Magdalena. La sociedad estaba conformada por los empresarios Gregorio y José Antonio Obregón, Manuel y Tomás Abello, Vicente Lafaurie, Onore Vengoechea y Luis Capella, y el comité de Santa Marta lo constituían Manuel Julián De Mier, Francisco Noguera, José Antonio Cataño y Manuel Dávila García, entre otros
.
El ferrocarril se impulsaba como una empresa que dinamizaría la economía regional, para transportar azúcar y cacao de exportación. El contrato de explotación del terreno por donde se trazaría la vía del ferrocarril se firmó el día 25 de Octubre de 1872 entre Gregorio Obregón gerente de la sociedad Patriótica y Aquileo Parra, secretario de Hacienda (futuro Presidente de la República)
El proyecto empezaba a tener forma: entró a participar tanto el estado del Magdalena, quien suscribió 5000 pesos en acciones, mientras la Asamblea del Estado declaró el ferrocarril como una obra de interés Nacional. (Foto: Estación Ciénaga 1925)                                                                                                                                                                                                     
La construcción se inició el 17 de Junio de 1882 bajo la dirección del ingeniero cubano Lorenzo Luaces. El 24 de Junio de 1887 se efectuó el primer viaje en ferrocarril entre Santa Marta y Ciénaga, en un recorrido de 35 Km, en una locomotora que fue armada y conducida por el ingeniero inglés Benjamín Johnson. en la comitiva viajaban el gobernador Martín Salzedo Ramón, los contratistas M.J. De Mier y R. Joy, el ingeniero Luaces y otros invitados especiales. De acuerdo con el Gobernador Ramón Goenaga, el ferrocarril activó la economía de poblaciones pequeñas como Gaira, en donde su riqueza agrícola se triplicó para finales de la década de 1880. Asimismo, en toda el área de influencia del ferrocarril (35 km en 1889) la agricultura permanente estaba valorada en dos millones de pesos.
En 1887 Joaquín de Mier Diaz Granados, a nombre de los concesionarios M .J. de Mier y R. A. Joy, firmó un convenio en Londres con la firma Greenwood & Co., mediante el cual le transfería la parte construida del ferrocarril, su prolongación hasta El Banco y los contratos sobre muelles. De Mier y Joy vendieron el ferrocarril por un millón de pesos. La firma Inglesa constituyó en Londres una compañía anónima con capital de 600.000 libras esterlinas, bajo la razón social Santa Marta Railway Company Limited, de la que formaban parte siete accionistas.

La llegada de los Ingleses siguió la dinámica de la inversión extranjera en América Latina, donde los inversionistas Británicos predominaban.

Aunque las inversiones se distribuían en un amplio portafolio de actividades, las empresas de ferrocarril participaron con un porcentaje considerable de los capitales Británicos en el exterior.

En Enero de 1890 fueron nombrados los Ingleses William C. Cooperwaithe y Charles J. Whitaker como gerente y administrador del ferrocarril respectivamente.

Un periódico de la época denunciaba que la empresa estaba acaparando la compra de tierras para sembrar banano, precisamente a lo largo del trazado de la carrilera del tren. En efecto, además de gerente del ferrocarril, Cooperthwaite dirigia las actividades de la empresa inglesa de banano Colombian Land Co., que en esos años compró las fincas Alicia Gertrudis, Colonia, Los Naranjos, Las Palmas y Neerlandia, en lo que apenas se insinuaba como la zona bananera de Santa Marta".

A partir de este punto, complemento con información obtenida de los escritos del historiador Dr. Maurice Brungart, Profesor Emérito de la Universidad loyola en New Orleans, en un ensayo titulado "La United Fruit Company en Colombia" y con eso, establezco conexión con un tema apasionante y determinante en la historia del Departamento del Magdalena y Colombia.

"No se conoce con exactitud el momento en que Keith adquirió propiedades en Colombia, pero al parecer la compra se hizo a través de la Colombia Land Company, empresa que para 1875 era propietaria de 12.500 acres en los alrededores de Río Frío, zona de importante producción bananera en 1894. Cuando visitó Inglaterra, en 1883, para renegociar la deuda costarricense, Keith ya había adquirido la Colombia Land Company y emitió acciones de esta empresa constituida en Gran Bretaña; no se sabe con claridad cuánto control (y cuándo) adquirió Keith sobre la Santa Marta Railway Company.

Posiblemente compró una cantidad suficiente de acciones, copiando la exitosa operación costarricense después de la transferencia de la concesión Mier-Joy a la compañía londinense en 1886. De todas formas, Keith llegó a Santa Marta en 1890 como máxima autoridad de la Colombia Land Company, y en ese mismo año la transferencia de la concesión Mier-Joy de 1886 fue registrada ante un notario en Santa Marta bajo el nombre de Santa Marta Railway Company".

Cincuenta años mas tarde se construía la segunda estación del ferrocarril entre la avenida  idem y la carrera tercera, años 1937-1940; El abuelo Julio identifica la necesidad y organiza una tienda inicialmente y luego la casa de empeño Compra-Venta "El Nuevo Cascabel" tal y como lo relata mi querido amigo Jesus Velez Cuello en su artículo: "El cascabel del Paisa Jaramillo" tema que traté hace algún tiempo en este Blog.

miércoles, 19 de enero de 2022

HAMNET

 Hamnet, una obra de ficción edificada sobre la base de acontecimientos históricos, es una novela de una escritora Irlandesa, Maggie O 'Farrell y uno de los cinco libros recomendados por Bill Gates al final del 2021.

Relata la muerte de Hamnet, un vivaz jovenzuelo de 11 años en el contexto de la peste negra, la pandemia que muy probablemente, mayor devastación ha ocasionado a la humanidad; se es testigo de la angustia e impotencia de los padres cuando alguno de sus hijos es afectado por la peste, se desata en ellos una batalla entre el raciocinio lógico que dice que no hay nada que hacer y el pensamiento mágico que apela a cualquier elemento que mantenga viva la esperanza.

Toma todas las precauciones la autora, para no naufragar en el intento de abordar la vida de un personaje inmortal sobre el cual nunca será suficiente la información histórica disponible.

Empero la obra gravita alrededor de Agnes, la madre de Hamnet, un ser excepcional retratado por la autora, en estrecho contacto con la naturaleza que le rodea, el bosque, las plantas medicinales, la intuición casi sobrenatural, el drama de la cenicienta que se repite, la fortaleza femenina, el valor de una madre, la bendición de una buena esposa que vislumbra el futuro y aporta sus consejos.

Nos recuerda, 500 años después, que la naturaleza sigue imponiendo sus reglas, plantando freno a nuestra arrogancia, edificando advertencias ante nuestro andar que todo lo arrasa a su paso. 

Es también la vivencia del desgarrador duelo que debe atravesar una madre, la pérdida de un hijo, los esfuerzos por seguir adelante y continuar con la vida, cuando todo, cada día, te recuerda al fruto perdido, el inevitable sentimiento de culpa, la infatigable persecución que te grita al oído que algo podías haber hecho.

El contexto es especial, Hamnet pide morir en vez de su hermana gemela Judith y en el entorno mágico que el género le permite, logra pasarle su vitalidad y ser el receptor de sus humores infectados que poco a poco se apoderaban de su existencia; de esta transacción solo es testigo Judith, su hermana gemela, quién lo sigue buscando desesperadamente con el deseo de verle al menos una vez mas.

Será de gran utilidad leer nuevamente Hamlet e intentar vislumbrar alguna conexión con el duelo del padre.


 

viernes, 31 de diciembre de 2021

CARTA AL PADRE

 

Queridísimo padre:

Alguna vez, no hace mucho,  me preguntaste porqué afirmaba Yo que te tenía miedo. Como de costumbre no supe responderte nada, en parte debido precisamente al miedo que me infundes...

Así comienza un relato lleno de angustia, temor, amargura y rencor de un hijo incapaz de establecer una comunicación constructiva con su padre; pocas veces me sentí tan abrumado y tomé al menos en parte, ese sentimiento de fatalidad y desesperanza de quien tiene la certeza que la situación no va a cambiar, al menos para bien. 

En "De profundis" de Oscar Wilde, escrita desde la cárcel y durante una amarga condena, hay sensaciones parecidas; el abandono, el dolor, la tristeza, la culpa, el arrepentimiento, en el marco de una relación turbulenta llena de pasión con un estrecho margen para la sensatez y la razón.

Pero cuando eres padre y lector, te asalta el temor de la real y palpable posibilidad de lo equívoco que puede resultar tu estado de certezas sobre el cual has planificado tu proyecto de vida. "El juicio de los hijos", la mas trascendental de todas las sentencias. En la carta, hay una mezcla de sentimientos insolubles: miedo respeto, dolor admiración, desprecio pertenencia, rencor asombro, decepción y finalmente, desesperanza. Pensaría como padre que Hermann hizo lo posible por darle a su hijo las herramientas necesarias para enfrentar la vida, fue un excelente proveedor, una figura de autoridad que enseñó con el ejemplo, esposo respetuoso; sin embargo se pone de manifiesto un enorme contraste de personalidades en extremo opuestas: por un lado el padre, un hombre robusto, fuerte, luchador y de carácter recio; por el otro un hijo frágil, mórbido, en extremo sensible, de infinita nobleza y con una desbordante vocación literaria que estaba lejos de lo que para la época se consideraba el ideal de un primogénito. Fue una escena que se repitió a través de la historia y aún se repite; no obstante, tenemos ahora herramientas que nos brinda el conocimiento para aumentar las probabilidades de éxito en el intento por comprender que somos seres diferentes, la resultante de dos dados que saltaron a la mesa dando lugar a una nueva cifra, en un nuevo instante, con un nuevo futuro. La evolución nos sigue moldeando, especializando; nuestros genes aprenden de su entorno por complejos mecanismos epigenéticos que cada día son menos incomprendidos; cada generación lega a la siguiente grandes enseñanzas. La orientación dada a los hijos, debe tener en cuenta este aspecto fundamental, debe estar dispuesta a derrumbar certezas, a nuevos constructos, a respetar diferencias. 


A Kafka lo desborda al mismo tiempo el agradecimiento, reconoce en su padre el deseo de acertar y tiene la convicción de que no tenía la capacidad para ajustarse a lo que su entorno le exigía, intentó en medio de su fragilidad alcanzar la independencia, vio en el matrimonio una tabla de salvación e intentó aferrarse a ella, pero también fracasó. Su autoestima estaba reducida a su mínima expresión, era un ser infeliz, rechazado, en especial por el mismo, inseguro, medroso, sin ambiciones. Pero la historia le dispensó un sitial de honor reservado para muy pocos; Hermann habría pasado sin ninguna trascendencia de no ser porque Franz con su enorme sensibilidad y talento, lo llevó de la mano a estos destinos; la fortaleza se puede manifestar de formas asombrosas, acaso absolutamente opuestas.

No hay que esperar de los hijos lo que estos no puedan brindar, es mejor aprender a conocerlos y ayudarles a navegar en medio de sus temores y certezas; alcanzar un equilibrio que les permita avanzar en la conquista de  su puerto; todos tenemos mil vidas que podríamos vivir, pero terminamos escogiendo solo una...


miércoles, 29 de diciembre de 2021

UN POEMA SOLITARIO, EXTRAVIADO EN EL TIEMPO

 

Escribir en prosa es algo así como un riesgo calculado, hay muchos refugios donde apertrecharse, donde esconderse. Para ser un buen escritor primero hay que ser un excelente lector; es muy raro encontrar un escritor que haya alcanzado la madurez antes de los treinta años (tal vez me equivoco). Encontramos un poquito de autores previos  en cada una de las grandes obras; el pensamiento se va modelando al encontrar en la lectura formas diferentes de abordar un fenómeno.


"Quien instruye los versos mas cortos o mas largos                                                                                       mas delgados o mas anchos                                                                                                                         mas amarillos o mas rojos?                                                                                                                           El poeta que los escribe es quien lo determina                                                                                             con su respiración y su sangre                                                                                                                       con su sabiduría y su ignorancia"   Escribió Pablo Neruda

No obstante esta observación, casi un dogma por su progenitor, la poesía es otra cosa, hay que desnudar el alma, mostrar lo mas recóndito de nuestros sentimientos, entorpecer el pensamiento, el análisis y la razón para procurar su escape; se percibe la vulnerabilidad en la osadía, la fragilidad en el intento; no se trata de contar una historia, es una brega  por darle voz al espíritu, por liberar el alma, por pretender un escape sin retorno. 

En algún libro que pronto recordaré, el autor cita a un poeta refiriéndose a la existencia: "El tiempo, ese homicida que nadie ha podido atrapar aún"

Y leyendo un libro de Facundo Cabral, me atrapó la idea y reuní el valor para atreverme a escribir un poema, el  primero, que tiene como eje la frase en mención; el título sería obvio, pero no lo tiene.

"El tiempo, ese anciano venerable

sereno e inquieto a la vez

que nace con el día

y muere cuando acaba la esperanza

Ese niño irreverente y desafiante

ese homicida escurridizo 

que nadie ha podido atrapar aún

Y si alguien lograra hacerlo

sería incapaz de mantenerlo a buen recaudo

Cada día que pasa, me acecha, me intimida

me acosa, me persigue

me angustia su cercanía

que crece como crecen mis años

pero necesito su presencia

preciso de su abrazo

requiero sus caricias

Temo la ausencia dolorosa

hija de los amores mas profundos

que impasible abandonas al recuerdo

Tiempo, bufón irreverente, 

Rey de Reyes y vasallos

no detengas tu marcha

porque estas llamado a ser el único

que no debe enfrentar la muerte."




domingo, 21 de noviembre de 2021

BREVE HISTORIA DE SANTA MARTA

 POBLAMIENTO PRE-HISPÁNICO


El poblamiento de la ciudad inicia en el siglo XIV, asentamientos de la cuenca del rio Ranchería migran hacia el oeste buscando mejores tierras; encuentran terrenos fértiles, logran una agricultura próspera con excedentes en especial maíz. No se consolidan políticamente;  Tayronas, Koguis, Matunas Tanqui.
En 1501 llegan Españoles a las costas de Santa Marta, Rodrigo de Bastidas deja algunos soldados; comienza el mestizaje; Una princesa Matuna, apenas adolescente llama la atención por su belleza: "Dije que esta India principal era hermosa, porque en la verdad parecía mujer de Castilla por su blancura" se lee en una de las crónicas de navegantes Españoles

CIUDAD HISPANICA 1525-1820

Rodrigo de Bastidas funda la ciudad en 1525; es el primer Gobernador; la relación con los indígenas es armónica, luego de su muerte inician las guerras.
El objetivo principal de los Españoles era la obtención de oro, la explotación de las minas
En 1543 llegan los piratas; la ciudad es arrasada e incendiada al menos en 20 ocasiones.
1617 primera fabrica de ladrillos; la calidad de las construcciones mejora
Siglo XVIII final de las incursiones piratas
A mediados del mismo siglo surge la notaría primera; sociedades Inglesas y Francesas son constituidas.
Aparecen grandes haciendas cultivadas con café, tabaco, caña de azúcar, algodón, cacao, frutales; muchas tenían trapiches: Donama, San Pedro Alejandrino algunas de ellas. El puerto adquiere mayor dinámica.
1743 se construye el Hospital
1794 finaliza la construcción de la catedral
1810 se construye el convento San Juan Nepomuceno
Inicia la compra y venta de casas y terrenos
La llegada y muerte del Libertador Simón Bolívar es uno de los acontecimientos mas importantes (1830)
El fin del reinado Hispánico en la ciudad en 1820 con la llegada de los generales Padilla, Maza y Córdoba
1850 Ingleses y Franceses lideran el desarrollo
Surge la Escuela de Derecho, Medicina, luego Universidad del Magdalena que funciona en el convento San Juan Nepomuceno 1868 
1881 retoman los esfuerzos para la construcción del corredor férreo. La Santa Marta Railway Company (SRC) construye el tramo Santa Marta-Fundación. Solo a medidos del siglo XX se logra una comunicación con el interior del país.

El contrabando es la principal actividad comercial de la ciudad antes del cultivo del banano

Finales del siglo XIX llega la United Fruit Company (UFC). El impacto de este acontecimiento fue tal que cambió la historia de la ciudad y la región, con grandes implicaciones políticas y sociales que trascendieron el ámbito regional; me ocuparé de este tema en la próxima reseña.

Final del siglo XIX y principios del XX ampliación y mejoras en la infraestructura portuaria a cargo principalmente de la UFC, llegan barcos,  extranjeros, el futbol; para esta época se construye la primera estación del ferrocarril  por la SRC en donde hoy funciona el mercado público, dinamizando el comercio en los alrededores.
1934 se construye la segunda estación del ferrocarril ubicada entre las carreras 3 y 4 con la avenida del ferrocarril, aparecen hoteles, compra-ventas, depósitos, tiendas, teatros, fuentes de soda, restaurantes, bares,  talleres varios alrededor de la zona, generando un núcleo de progreso en lo que hoy corresponde a las calles 10 y 12 entre carreras primera y quinta; El Nuevo Cascabel de mi abuelo Julio, fue uno de esos negocios que prosperó alrededor del ajetreo de los viajeros.
A mediados de siglo se construye la troncal del Caribe; movilización de café banano.

Hay una precaria industrialización coca cola, lecheras y procesadoras de café.
1964 traslado de la compañía bananera a Urabá. Turismo incipiente, hoteles, apartamentos; en el mismo año nace el parque Tayrona-1975 ciudad perdida; aumento del turismo local y extranjero.
En cuanto a la arquitectura, el desarrollo de la industria bananera crea una  "ciudadela" con todas las comodidades y estilo Americano en lo que hoy corresponde al barrio El Prado,  separada del resto de la ciudad por un enmallado; inspiradas en la tradición  Americana, casas en madera, techo de zinc de 4 y 6 aguas. La bonanza de la fruta fue aprovechada por  "Criollos" que son propietarios de gran parte de estos terrenos en la actualidad


Hacia la calle 22 y la Avenida de El libertador se construyen hermosas casas de estilo Republicano con el nombre de sus ilustres propietarias en la fachada, construidas por prósperos empresarios locales, estos tenían la oportunidad de viajar al exterior, replicando las formas y elementos ornamentales neoclásicos en las viviendas e importando algunos de los materiales necesarios así como muebles y enseres para la decoración.

Hacia el norte de la ciudad y en los alrededores del incipiente puerto se forman barrios habitados por antillanos traídos por las empresas Inglesas para la construcción de infraestructura; El barrio Ancón era un campamento de Jamaiquinos que al ser abandonado en 1920, es ocupado por pescadores locales; luego desaparece por una de las varias ampliaciones del puerto marítimo. 

Hay para entonces una zona portuaria hacia el Nor-occidente; expansión al norte y noroccidente de asentamientos irregulares, el centro histórico, expansión al oriente de las calles 14 y 22 y zona del rio Manzanares hacia el sur. Para la segunda mitad del siglo XX hay un crecimiento hacia el sur-oriente. Construcción de la carretera al cerro Ziruma, construcción del hotel Tamacá y desarrollo de El Rodadero, construcción de la troncal del caribe, Aeropuerto y desarrollo de la franja costera plenomar-bello-horizonte, con hoteles de primera altamente competitivos.

El turismo se perfila como la principal actividad comercial en el futuro cercano, dado el gran potencial de la región con playas de primer nivel, deportes marinos, sitios arqueológicos como ciudad perdida, ríos y paisajes montañosos propicios para el eco-turismo, avistamiento de fauna, senderismo entre otros.




 




viernes, 19 de noviembre de 2021

EL PAPA VERDE

Miguel Ángel Asturias, escritor nacido en Guatemala es el autor de El Papa Verde, relato ficticio del profundo impacto que tuvo el cultivo de banano y su comercialización en la región centroamericana y del Caribe; recibió el premio Nobel en el año de 1967. Hombre de letras cuya formación en el campo de la Antropología le permitió abordar la temática indígena y sus implicaciones en el desarrollo de la región.

Durante la recopilación de información sobre el impacto de las empresas extranjeras, de Estados Unidos y la Gran Bretaña en el desarrollo del Caribe Colombiano, me encontré con la trilogía escrita por Asturias sobre el tema y decidí abordar la lectura de uno de ellos.

La obra narra la trayectoria de Geo Maker Thompson en Centro América y como se va convirtiendo en un poderoso empresario del cultivo y la exportación del banano y el transporte ferroviario; su amor no consumado con Mayarí y su romance con la madre de esta, del cual nace su hija Aurelia.

Encontré este pasaje en un texto de la Universidad Martha Abreu de Santa Clara, Cuba:
Y esto se debe a la cuarta razón: El protagonista de la obra es Geo Maker Thompson, un gringo que llega a Guatemala con la intención de hacer dinero con la engañifa del progreso. Asturias hace la caracterización perfecta de Minor Keith, padre de la United Fruit Company, a través de este personaje que, si bien no era político, tenía autoridad suficiente en Guatemala como para catalogar a la obra en el subgénero "novela de dictador"

Minor Cooper Keith fue un hombre de negocios nacido en Nueva York, magnate de los ferrocarriles, plantaciones de banano y el transporte, acusado de financiar guerras para beneficio propio, genocidio y desestabilización de los gobiernos de la zona.

Sus métodos no conocían límites; engaño, traición, corrupción, burla, opresión y el  asesinato hacían parte de su arsenal; su hija es embarazada por un "arqueólogo", que en realidad es un agente encubierto que investiga sus fechorías.

En la segunda parte se aborda la tenencia de la tierra y el conflicto que se origina cuando una pareja de norteamericanos, deja en herencia una gran fortuna a un grupo de descendientes nativos que son acosados desde el mismo instante por sus paisanos y por supuesto por los empresarios extranjeros, participando de un entorno de intrigas, confabulación y avaricia.

Para mi fue una lectura con altos y bajos, con desenlaces sorprendentes, como la muerte trágica de Charles Peifer la doble identidad de Ray, el "arqueólogo", la herencia de los Lucero y la reaparición con todo su poder  en las postrimerías de su vida de Maker Thompson.

Las consecuencias del cultivo del banano y la colisión cultural entre nativos y extranjeros también está muy presente en la obra de García-Márquez, entre otras cosas porque hay indicios de que "Macondo" era el nombre de una de las fincas que se dedicaba al cultivo de la fruta.

También brinda claridad y explica en parte la problemática actual de la América-Latina, que conserva las perversas prácticas de antaño que entronizan el subdesarrollo, la falta de educación, el caudillismo, la    violencia y la pobreza.