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domingo, 25 de noviembre de 2012

30 AÑOS DESPUÉS!

A finales del mes de Noviembre del año 1982 recibimos grado como bachilleres del Colegio San Luis Beltrán de la ciudad de Santa Marta, 30 años después nos encontramos en el restaurante de Tito Murillo, uno de los graduados, para conmemorar con un almuerzo semejante ocasión. Llegué un poco tarde, pensé que la celebración sería durante la cena y no tuve tiempo para cambiarme, tampoco pude llevar las fotos y algunos recuerdos que como deben imaginarse guarda mi Madre. 25 fuimos los asistentes al llamado de Edgar Javier y su esposa.

Baco estaba presente, sonriente y cautivador, se preparaba para tomar el control de la situación, las cosas no habían cambiado mucho a pesar del tiempo, libaron quienes frecuentemente lo hacían en aquellos tiempos y se mantuvieron sobrios  tranquilos quienes hacían lo mismo hace 30 años.

Entonces comencé a detallar cada instante del encuentro, a escuchar a cada uno de mis compañeros de antaño; no hay dudas, este es un país difícil para crecer, difícil para vivir, complicado para progresar, algunos no están con nosotros, fueron arrebatados a sus seres amados por la violencia imperante en nuestra historia republicana;  refugiados mas allá de nuestras fronteras enviaban saludos, otros  mostraban en su piel y en su alma la huella indeleble de la tragedia, la adicción a las drogas y el alcohol, la cuasi pérdida de la razón, la frustración del desempleo, el peso de sus decisiones se reflejaba en sus rostros, en sus sonrisas, en sus palabras, en sus abrazos, y en una que otra lágrima.  No pocos contaban historias comunes de inseguridad  robo, extorsión, violencia; entrada la tarde uno de los asistentes entregó la noticia de la liberación de un secuestrado ese mismo día, estudiante de nuestro colegio pero perteneciente a otra promoción. 

Todos se apresuraban a decir algo que hacía 30 años querían decir, nadie pudo terminar una sola historia, no bien iniciaba un relato, alguien interrumpía para comenzar el suyo. La expectativa era enorme cuando se acercaba algún vehículo, todos querían dar a conocer la buena nueva del recién llegado. Recordamos a profesores muy queridos que guardan un lugar de privilegio en nuestros corazones, algunos fueron contactados telefónicamente y mostraron su alegría y regocijo.

Y las tendencias que entonces se perfilaban en términos generales se mantuvieron: quienes frecuentemente tomaban atajos para alcanzar sus objetivos lo siguieron haciendo, quienes estaban mejor preparados para enfrentar un medio hostil y una cultura de lo ilegal han transitado con relativo éxito por esos caminos, quienes tenían en ese entonces una concepción un poco mas romántica e idealista de la existencia, quienes aprendieron a ultranza aquello de cumplir las reglas, de premiar la honestidad, la gratitud, la lealtad, el respeto, dio la impresión de que seguían en la misma tónica. Quienes  intentaron con buenas intenciones cambiar el curso de acontecimientos, enfrentarse a una cultura mafiosa incrustada en nuestro diario transcurrir, pagaron un alto precio por su temeridad.

Cuando el licor comenzaba a rasgar el alma de algunos y se insinuaban sentimientos ajenos al espíritu de la reunión me despedí de todos no sin antes darles un abrazo y agradecerles el haber hecho posible este encuentro inolvidable.

LAS CATARATAS DEL NIAGARA

Escribo desde Niágara una pequeña ciudad ubicada al sur de Toronto, famosa por las cataratas que otorgan su nombre. Llegué casi sin planearlo, visitar 5 ciudades en 10 días de vacaciones demanda una logística importante y un manejo muy eficiente del tiempo.

Vi por primera vez las cataratas una tarde de verano con un sol resplandeciente que servía de marco al imponente escenario, cuyos actores principales eran las dos sonoras y vibrantes caídas de agua, una rectilínea y la otra un semicírculo casi perfecto de aproximadamente 500 metros de perímetro, una al lado de la otra como dos amantes que acuden diariamente a la cita y se funden en un abrazo para recorrer juntos el resto del camino.

El torrente tiene un color verde aguamarina casi cristalino que se engalana con guirnaldas de impoluto algodón, esparciendo un suave rocío que llega hasta la muchedumbre que a diario acude desde todas las partes del mundo a presenciar el majestuoso espectáculo.

A la mañana siguiente me desperté temprano y corrí a lo largo del malecón admirando semejante belleza y recibiendo el cariñoso saludo de sus aguas, al principio esas caricias eran solo para mi y unos cuantos orientales, pero luego de una hora de ejercicios una buena representación del mundo se cruzaba en mi camino; entonces Estadounidenses  Españoles, Latinos, Indués, Turcos, Africanos, Arabes, Brazileros intercambiaban opiniones con sus respectivas familias. Pero los orientales están por todos lados: Chinos, Japoneses, Filipinos, Coreanos, si los miras con cuidado, aprendes a distinguirlos con facilidad.

 Creo que regresaré, debo traer a los muchachos para compartir con ellos esta maravilla de la naturaleza .Hasta pronto!

miércoles, 11 de julio de 2012

LA METAMORFOSIS DE KAFKA

Hay muchas interpretaciones de esta obra de Kafka, desde las mas complejas que incluyen argumentos  filosóficos, metafísicos y psicológicos, hasta las mas sencillas.
En razón a que "lo sencillo es el último refugio de lo complejo", adhiero al último de los grupos.

Hay muchos seres que como Gregorio Samsa tienen la convicción de su deber, nacen con una ferrea vocación y están dispuestos a dar la vida por los suyos, gravitan en un nivel solitario, silencioso y majestuso con casi ninguna compañía, en donde el reconocimiento no es relevante, pero si el afecto.

En las sociedades emergentes, en donde con cierta frecuencia aparecen indivíduos privilegiados que además de sus condiciones, necesitan una alta dosis de fortuna,  es muy frecuente verlos asumir el reto de luchar por los suyos, cuando al mirar atrás  los observan chapalear en la indignidad de la miseria, no dudan un instante en regresar, abrazarlos y tratar de arrebatarselos a tan poderoso adversario, asumiendo los riesgos inherentes a esa decisión.

Afortunadamente son pocos los que sufren la transformación producto de la tragedia, invitada ocasional del destino; una enfermedad, un accidente, una equivocación puede convertir a ese indivíduo sobre el cual recae toda la responsabilidad en un Gregorio Samsa, entonces no sabemos como van a reaccionar los seres amados. Esta incertidumbre se presenta a todo nivel incluso en aquellas sociedades que presumen de muy cultas y adelantadas; cuando  se enfrenten a la posibilidad real de la muerte o de la tragedia,  van a responder como el mas rezagado de los seres humanos; al fin y al cabo las cosas no han cambiado mucho, excepto la sofisticación de los pactos atávicos a los cuales acudimos diariamente para no asesinarnos.


Gregorio, en medio del naufragio, inmerso en su agonía, en su dolor, en su angustia, solo pensaba en erguirse para llegar a la trinchera  donde asistía sin falta a luchar contra la adversidad y defender a sus padres y a su hermana a quien  adoraba y para quien tenía reservado el mayor de sus esfuerzos. El amor lo desbordaba y aún en su postración, luchaba por defender el honor de su familia y sufria por el sufrimiento que el dispensaba y que penetraba cada uno de los espacios del hogar por el erigido.

Su amor fue un caudal desbordante que utilizó para, en una efímera disputa, batir en retirada al  precario y debilitado aliento que le mantenía unido a la vida.

Las grandes tragedias nos muestran  tal y como somos, nos recuerdan cuan fragil puede llegar a ser la condición humana, pese a nuestra arrogancia evolutíva.


miércoles, 20 de junio de 2012

VIAJANDO EN EL ATLANTICO

Que mas quisiera Yo que fuera en el océano. en un velero; pero no, les hablo de el Departamento del Atlantico, debía desplazarme a diferentes municipios para realizar las prácticas, años 1987-1989; para llegar a Puerto Colombia, Sabanagrande, Baranoa, Santo Tomás, hay que tomar un bus interdepartamental; estos vehiculos tienen ciertas características que dan lugar a un fenotipo especial; en primer lugar son buses grandes, con sillas para tres personas a cada lado, dejando un estrecho pasillo para transitar  entre ellas, el sistema de frenos es de aire, de tal manera que  cada frenada, está acompañada de una exalación típica, son poseedores de un pito estruendoso, necesario para proyectar potencia y virilidad, están pintados con colores intensos, vibrantes, alegres, elocuentes y tienen en la parte frontal, lado superior su nombre de pila: El Gozón, Tu Papá, Destroyer, Kalimán El Combatiente el Nojoda son algunos ejemplos; no hay bus que se respete si no ha recibido el sagrado sacramento del bautismo; no se aceptan apelativos tales como La esperanza, Azucena, María Inmaculada ni nada parecido, sopena de caer en desgracia en el competitivo gremio, muy exígente en estos asuntos.

Pero lo mas importante en estos vehiculos es su equipamiento sonoro, hay que sentirlo para enterderlo o como dice el lema mas representativo del carnaval de Barranquilla hay que " vivirlo para gozarlo"
A propósito, la primera vez que subí a uno de estos buses no había puestos disponibles, era toda una odisea mantenerse en pié aferrado a los escasos tramos libres del único pasamanos ubicado en la parte central. Al iniciar el recorrido la velocidad aumentaba a la par con la intensidad del sonido, caigo en cuenta entonces que el tandem humano acomodado en cada uno de los numerosos asientos, se movía  de atrás hacia adelante en sintonía con el ritmo musical, la armonía del movimiento era perfecta, cambié en varias oportunidades la perspectiva buscando alguna diacronía pero nada, los perfiles coincidían, la postura del cuerpo, la ubicación de las piernas,  los brazos y las manos asidas a la parte superior de la silla de adelante.  Ese extraño movimiento fue objeto de análisis por un largo tiempo, cuando hicimos una parada intermedia, intentaba aún comprender el motivo del excentrico ritual.
Aproveché un espacio libre al bajar uno de los pasajeros y me senté, cual no sería mi sorpresa cuando al reiniciar el recorrido rápidamente y sin poder evitarlo, Yo hacía parte de la sincrónica danza, había encajado perfectamente en aquella coreografía, que apenas estaba conociendo; entonces lo entendí todo, la potencia del sonido con sus notas bajas era la responsable del insólito movimiento, no podías hacer nada en absoluto para evitarlo. Salsa, merengue, vallenato, regetón y la sempiterna champeta determinaban el meneo, el ajetreo, la oscilación.

Creanme, cuando hacía mi primera consulta la inercia aún me dominaba. "es su primera vez en el bus" me preguntó la paciente "Si, es mi primera vez" le contesté.


martes, 12 de junio de 2012

POR UNA SANTA MARTA CON TURISMO DE PRIMERA

Un Departamento como el nuestro con un índice de analfabetismo superior al 15% y en donde el 35% de los habitantes no terminan los estudios primarios, para no hablar de la calidad del bachillerato en los colegios públicos en donde solo el 5% de los egresados cursan estudios superiores y paremos aquí; en donde el 50% de sus habitantes no satisface las necesidades básicas, no puede darse el lujo de despreciar la oportunidad que a diario le grita su entorno natural, sus hermosas playas, el bosque húmedo que hace guardia de honor a la majestuosa sierra nevada que cual reyes monárquicos, custodian  los picos Colón y Bolivar, ellos exhiben su blanca y radiante diadema y vigilan noche y día a sus subditos pese a no ser los mas  aplicados.

Nuestra ubicación en el norte del trópico nos brinda el privilegio de hospedar las tibias y cristalinas aguas del mar Caribe, haciendonos competitivos al igual que los destinos mas aclamados en el ámbito turístico. El Turismo es la industria del presente y del futuro, cada vez el hombre logra con mayor eficiencia disponer del tiempo necesario para descansar y bien gastar los cada vez mayores recursos económicos generados por lo expedito del conocimiento; exige por lo tanto la excelencia porque tiene los recursos para costearla, entonces nos encontramos con el reto: prepararnos para asumir el compromiso y generar recursos con los cuales mejorar la calidad y cobertura de nuestra educación, dando inicio a un ciclo cuyo indicador apunta hacia lo positivo. Necesitamos comenzar Yá!  paso a paso. Porqué no aprovechamos la inversion privada que se hizo en el camellón con la creación de la Marina internacional? porque a ese escenario moderno y romántico a la vez no sumamos orden, limpieza y cultura? Que tal promocionar un final de año con fuegos artificiales desde el morro, haciendo un conteo regresivo como se hace en otras ciudades? Y si realizamos la gestión para adquirir una escultura del Maestro Fernando Botero y exhibirla en este sitio? porqué no persistir en el esfuerzo de recuperar pequeñas zonas que sirvan de impulso, pequeñas victorias que eleven la moral ciudadana y brinden confianza para continuar? Será la solución permitir que vendedores ambulantes ocupen cualquier espacio y decoren con pauperrimos e insalubres cambuches lugares recientemente remodelados luego de un titánico esfuerzo gubernamental? No es posible exigir a las empresas de servicios públicos que acometan las obras necesarias para evitar que nuestros desechos orgánicos desfilen por las calles?

El desarrollo puede y tiene que ir de la mano con la naturaleza, hay líderes bien preparados capaces de interpretar las señales del presente, aprovechemos el parque Tayrona, démosle la bienvenida a la inversión privada, apostemos por esta magnifica fuente de empleo, ingresos y oportunidades, seguro permitirá que las nuevas generaciones se eduquen con calidad para que puedan ver el futuro desde otra perspectiva.

La democracia es el sistema de gobierno en donde elige la mayoría... nuestra mayoria. La educación es un recurso necesario para ejercer otros derechos fundamentales y hacer parte de una sociedad proactiva y participativa, crítica y reflexiva. Estas cifras demuestran lamentablemente que nuestro capital humano no esta a la altura de nuestro recursos naturales. !Y no hay señales de mejoría!

lunes, 11 de junio de 2012

UN VIAJE AL PASADO

Me encontraba sentado en un salón de clases no muy grande, penúltimo escritorio, lado derecho, estaba concentrado en la cátedra dictada por un hombre de unos 40 años, atlético, que vestía un elegante traje azul-grisáceo, con un sueter azul oscuro delante de su camisa y corbata; el cabello un poco largo pero uniformemente adherido al contorno de su cráneo; lucía muy moderno para la época, pero lo mas llamativo era la claridad de su exposición: Corria entonces el año 1959 o 60, Yo nacería 4 años  después al igual que el monstruo sobre el cual versaba esta parte de la disertación, hizo referencia a los enormes riesgos que representarían para nuestro país el no enfrentar con determinación y firmeza esta naciente amenaza; entonces supe de quien se trataba, era Alvaro Gomez Hurtado, Abogado, político escritor y periodista colombiano, con una sólida formación académica y un envidiable vagaje intelectual. Me estremecí, lo miré fijamente mientras se paseaba por el corredor formado por la disposición de los escritorios, entonces dejé escapar un par de lágrimas y El lo advirtió, se detuvo, se acercó y discretamente me preguntó que sucede? Lo siento, contesté pero no puedo explicarselo.

Si bien es cierto hasta la fecha no hay total claridad sobre los autores de su muerte, es una tragedia que se repite y a la cual aistimos una y otra vez  observando como el asesinato es el argumento con el cual se enfrentan las ideas vinieren de donde vinieren y se salda la diferencia de opinión que en otros lugares es reconocida como el motor que impulsa y robustece el ámbito social del ser humano. La violencia se nutre aquí por todos los flancos y puntos cardinales y entonces las instituciones se hacen mas frágiles y los resultados de las mismas no aparecen a pesar de intentarlo por décadas. He visto caer durante estos tiempos hombres brillantes que de otra manera habrían contribuido a forjar un país fuerte, vigoroso, pluralista y tolerante.

Antes (o despues?) había tenido un fugaz encuentro con el Doctor Gomez, corria el año 1984 u 85, estaba parado en la calle 76 con la carrera 51B en Barranquilla, me disponía a aistir a la Universidad  cuando un automovil elegante se detuvo justo en frente de mí, lo reconocí, me miró y levantó su mano, haciendo casi un saludo militar, le correspondí de inmediato, aunque estoy casi seguro que no había recordado nuestro primer encuentro..

EL OFICIO DE LLORAR EN EL CEMENTERIO CALANCALA

El cementerio  Calancala, es un camposanto ubicado en el centro de la ciudad de Barranquilla, Colombia; hoy es el sitio en el cual se ofrece cristiana sepultura a la población mas pobre de la ciudad incluyendo indigentes y N.N. Hay sectores muy descuidados y tumbas que nunca han recibido una atención por parte de sus dolientes.
Cuando viví en esta ciudad, como estudiante de pre-grado durante los años 1983 a 1989, lo visité en dos ocasiones, la primera para sepultar al tio "Talle", su nombre era Roberto Ayola, un hombre de 1,78 m de alto, fornido con una extensa calvicie androgenética, el poco cabello que tenía a los costados era de color claro, sus ojos verdes contrastaban con su apariencia siempre descuidada, la camisa sucia, el pantalón roto, con frecuencia se combinaban en el los fuertes olores del sudor, el tabaco y el alcohol, era un asiduo visitante de tiendas y bares de mala muerte en donde jugaba dominó; las pocas veces que sonreía dejaba ver el amarillo ocre de los dientes que estoicamente se negaban a partir, Con alguna frecuencia se le veía en la playa Ancón esperando que en la recogida del trasmayo le regalasen uno que otro pescado. Le gustaba alardear de sus dotes de boxeador, afirmaba haber compartido noches de bohemia con Daniel Santos, no gustar de las mujeres y creía tener siempre la razón en sus discusiones.

Murió luego que  una de sus hijas lo llevó a vivir con ella, intentando infructuosamente mejorar su condición; luego de quejarse de un dolor precordial cayó fulminado al sucumbir su corazón al hipóxico trabajo producto de la esclerosis incontenible de sus arterias. Como era de esperarse pocas personas asistieron al sepelio, cuando el cortejo salía de la funeraria alguien gritó "llevemoslo al hombro" eran poco mas de las 11 a.m., el sol abrasador obligaba a cada milímetro de tu piel a expeler todo el contenido sudoríparo para evitar el golpe de calor y todo el contenido sebáceo-esteroideo para lubricar y prevenir que cada célula de tu piel estallara en llamas; el trayecto resulto ser muy largo y el ataud muy pesado, llegué con el hombro maltratado. Alli conocí a una señora que había desarrollado dos grandes habilidades: la primera sostener en una mano una enorme sombrilla para evitar que el sol le calcinara el pellejo, mientras con la otra manejaba con gran pericia la camándula para llevar con  pertinente precisión acorde a la ocasión, el ritual  de la comunicación con lo sagrado y lo divino; la sugunda era la naturalidad con la cual hacía su trabajo:  lloraba muertos ajenos por una tarifa cómoda para el doliente, que se reajustaba periodicamente de acuerdo a los cambios en la canasta familiar, cuanta menos gente acompañaba al difunto, mayor era la oportunidad de brindar sus servicios.

Luego de algunos meses regresé a sepultar a la tia Maria Luisa en una humilde tumba, recuerdo haber trepado una pequeña pared y con un clavo oxidado, grabar su nombre aprovechando la frescura del cemento, también recuerdo haber visto a la señora de sombrilla , camándula  y lamentos ofreciendo los "Ave Marias ajenos". Espero no tener que regresar al Calancala.